Entradas

Mostrando entradas de abril, 2013

Doña Ignacia y su destino

Imagen
Ignacia: joven y bonita, de buen cuerpo –muy agraciada- tenía un defecto en especial: era infeliz. Teníamos tres años, dos meses y dos días, recuerdo que apenas éramos dos chiquillos incipientes de la vida dura, aún pensando en qué carrera íbamos a tomar con mucha inseguridad, desistiendo a las áreas más odiosas de nuestras vidas. Ignacia: 17 años, decidida, atrevida, inteligente. Yo: Mario Arlequín, deseoso de aventurar como ella, de tener la experiencia que ella tenía en ese entonces... a veces envidiaba su vida, sus padres, su buen trato con la sociedad... pero ella detestaba esa vida. Un día escuché algo que no deseé escuchar jamás... algo que hubiera querido que no pasara nunca... Estando yo con ella, sentados en la orilla del mar, Ignacia me toma de la mano, y luego de un beso apasionado me dice: - Tenemos ya tres años... es increíble. - Así es... y no me arrepiento de nada. - Sin embargo... Ignacia se puso de pie, y dándome la espalda continuó: - No soporto mi vida sin ti, Mario...

TÚ, LA DEFENSORA DEL PUEBLO.

Imagen
RECUERDO QUE MI CARÁCTER COMENZÓ A FORMARSE A LOS 10 AÑOS. ANTES DE SER ASÍ, ERA UNA NIÑA COMPLETAMENTE "MANSA", OBEDIENTE, TRANQUILA. PERO ESTABA HARTA DE LAS INJUSTICIAS, DEL BULLYING QUE EN ESE ENTONCES IMPERABA NUESTRAS VIDAS. ODIABA ROTUNTAMENTE A LOS QUE ME OFENDÍAN, Y FUE POR ELLO QUE MI SUBCONCIENTE CREABA ESTRATEGIAS PARA DEFENDERME. FUE ASÍ QUE CADA VEZ QUE ME MOLESTABAN, PATEABA A LOS MUCHACHOS, LES JALABA EL CABELLO A LAS NIÑAS. SIN DARME CUENTA, POR CADA COSA QUE NO ME PARECÍA, COMENZABA A GOLPEAR, A INSULTAR...Y, "SIN QUERER QUERIENDO", FUI CRECIENDO MONSTRUOSAMENTE. RECUERDO QUE A LOS 10 AÑOS LE DIJE A MI MAMÁ ALGO MUY OFENSIVO: MUÉRETE. ELLO, PORQUE NO ME QUISO DEVOLVER UNA MONEDA QUE AHORA YA NO ME FACE FALTA. EL HECHO FUE QUE ESA PALABRA MARCÓ MI VIDA: FUE EL INICIO DE MI ETAPA REBELDE, MI CARACTER FUERTE, MI FUERZA BRUTA Y DESMEDIDA. A PARTIR DE ENTONCES ERA LA QUE TIRABA LA PIEDRA Y ESCONDÍA LA MANO. Y ASÍ FUERON PASANDO LOS AÑOS, VOLVIÉNDOME ...