“Fue el tiempo que pasaste
con tu rosa lo que la hizo tan importante...” -Antoine de Saint-Exupéry (Le
Petit Prince)
***
Tu
sombra me persigue. Me siento la Wendy en la historia de Peter Pan, buscando
coser amablemente lo que dejaste… Esos hoyos – golpes - del pasado con los que
venías ya de fábrica… y en este caso me ofrecí a ser tu costurera.
Recuerdo
tu sonrisa infantil, tus ganas de vivir la vida, tu picardía, tu timidez… esa
que me llenaba de ternura el alma… tus ojos brillosos cual niño enamorado. Tus
gestos blandos.
Con
el tiempo comencé a entender que algún día acabaría esa etapa de tu vida, y no
estuve alerta en sus primeras señales. Erré. Quizás hubiera sido más cuidadosa,
más cautelosa, menos agresiva…
Tú
entraste en el peor momento de mi vida. Es cierto. No estoy aquí para describir
mis momentos inoportunos, pero gracias a ella fui conociendo todo lo que ahora
sé sobre madurez. Yo era una chiquilla con 18 años, recientemente cumplidos,
sin ningún sentimiento de aprehensión, pero con una fuerte sensación de
quererlo cambiar todo. Empírica, con desparpajo. Era risueña, soñadora, segura
de mí misma, pero no apasionada. Contigo aprendí a enamorarme de cada cosa, de
mi carrera, de mi trabajo, de todo lo que hacía. Sí, suena obsesivo, tal vez
patético saber que cada cosa me las tomo a pecho, pero es la verdad.
Cuando
tú llegaste a mi vida éramos sólo 3: mi mamá, yo y mi abuelita. Sí, también
tres seres más como mi hermana, su esposo y Celestte, pero ellos no intervenían
tanto. Recuerdo la primera vez que mi mamá nos sorprendió en el parque, antes
de irme a trabajar a la radio… fue espectacular.
Con
la llegada de mi papá, mi situación empeoró: me puse más impulsiva y demasiado
insoportable…
…eres
mi primera relación duradera.
Prometo no llorar de
Edson, o más reconocido en su mundo de trovadores en los suburbios como No
Recomendable, me hizo comprender. A los 15 mi hermana lo ponía como grabadora
descompuesta, nunca me gustó la trova hasta que entendí su significado, ahora
lo pongo porque entiendo la letra… y es entonces cuando recuerdo que estuviste
a mi lado y ahora te has ido, pero prometo no llorar para no caer en lo mismo…
las lágrimas son sinónimo de pureza y de manipulación, eso fue lo que también
comprendí con el tiempo.
Me
puse a pensar como juega el color de tu piel en mi piel
Y quize encontrar la manera de verte mi amor
No la halle... !
Y si te vas... vete conmigo
Prometo no storbar
Si es el destino k te alejes...
Pues sera... lo k Dios kiera
Prometo no iorar...
Prometo no iorar... !
Hoy me puse a observar el espacio vacío
Que sta si no stas
Tus manos, tu aroma, tabaco, tu cuello, tu amor
y tu paz... !
y el tiempo va calando hondo
Nosé si me amaras
Despues de todo ya he vivido en soledad
Y no es muy grata... !
Prometo no iorar
Prometo no iorar... !
Y si te vas... vete conmigo
Prometo no storbar
Si es el destino k te alejes...
Pues sera... lo k Dios kiera
Prometo no iorar
Prometo no iorar... !
Hoy me puse a pensar como juega el color de tu
piel en mi piel... !
Ese día, cuando pensé que
todo había acabado, te arropé en tu cama con la esperanza de sellar maravillosamente
lo que tuvimos. No esperaba que vinieras a buscarme, mi corazón ya se había
quedado en tu habitación, mis lágrimas, mis recuerdos en tus manos – esas tus
cobijas regodeantes –… todo eso lo dejé ese 26 de octubre… con esa canción. Escuchándola
lentamente, salí de tu cuarto y mis dedos rozaban tus paredes, despidiéndome
del color, del olor de tu casa, de las barandas en las que siempre me aferraba
para no caerme o para jugar… de tus gradas, cómplices de nuestras noches
prohibidas, las que un día sintieron mis pies descalzos por la madrugada. De
tus ventanas, de tu puerta efímera.
…ese día lo dejé todo en tu
cuarto.
****
Comentarios
Publicar un comentario