Doña Ignacia y su destino

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Ignacia: joven y bonita, de buen cuerpo –muy agraciada- tenía un defecto en especial: era infeliz. Teníamos tres años, dos meses y dos días, recuerdo que apenas éramos dos chiquillos incipientes de la vida dura, aún pensando en qué carrera íbamos a tomar con mucha inseguridad, desistiendo a las áreas más odiosas de nuestras vidas. Ignacia: 17 años, decidida, atrevida, inteligente. Yo: Mario Arlequín, deseoso de aventurar como ella, de tener la experiencia que ella tenía en ese entonces... a veces envidiaba su vida, sus padres, su buen trato con la sociedad... pero ella detestaba esa vida. Un día escuché algo que no deseé escuchar jamás... algo que hubiera querido que no pasara nunca... Estando yo con ella, sentados en la orilla del mar, Ignacia me toma de la mano, y luego de un beso apasionado me dice: - Tenemos ya tres años... es increíble. - Así es... y no me arrepiento de nada. - Sin embargo... Ignacia se puso de pie, y dándome la espalda continuó: - No soporto mi vida sin ti, Mario...

Los que no hablan

Los animales también tienen derecho a una ley que los ampare.
No es la primera vez que un animal es masacrado, reprimido, encerrado en un hogar con dueños sadomasoquistas. Sin lugar a dudas, cada vez que pasamos por las calles no falta un animal sucio. Pero lo peor de todo es ver la mirada de dolor de estos seres que no tienen culpa alguna de los errores de los demás.
Duque es un Gran Danés de aproximadamente cuatro años de vida. Es de color negro, cabeza grande y una ternura admirable. Él y sus compañeros, comparten un calvario llamado desidia, el maltrato que inunda sus vidas es probablemente el más conocido por todos…
Lunes 22 de Diciembre, 5 de la madrugada. Cuando el sol tímidamente decide salir, emprendemos nuestra labor periodística: tomar fotografías, grabar fragmentos de la vida de Duque, pero sobre todo, regalarle lo que la dueña del can no es capaz de brindar: agua.
La mujer que cría 10 animales entre perros y gatos será llamada “La dueña”. A su poder, tiene 4 canes amarrados con cadenas, candados, en postes, ventanas y autos. Cuenta un testigo, que cierto día le dio agua a uno de los caninos y “La dueña” lo amenazó con lastimarlo si se acercaban a los perros. Según sus declaraciones, la mujer no les da de comer ni beber, por lo que aúllan toda la noche y son callados con palos y piedras que arrojan desde el segundo piso de su inmueble.
Según el código procesal penal, el maltrato animal no es considerado un delito. Pero la Ley N° 27265, aprobada el año 2000, señala que la persona denunciada por maltrato animalístico recibirá el castigo de días de multa. La pregunta es… ¿Qué pasa con los animales que sufren por casos crueles, son atropellados, torturados y hasta asesinados?
Hace poco se escuchó el caso de un sujeto torturando a un gato en una lavadora. Días antes, animales habían sido atados al juego pirotécnico “Guty”, falleciendo instantáneamente y con el rostro desfigurado por la detonación de los desadaptados. Pingüinos, Osos panda y hasta lobos de mar son víctimas de violencia. Casos como éstos son los menos respaldados por una ley de defensa.
Mientras tanto, Duque y sus amigos seguirán esperando esa ley que los beneficiaría en un mejor trato y un lugar para vivir más digno. Su agradecimiento sería eterno, y su mirada tendría paz, no dolor.

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